Generadores de nombres por cultura

Nombres reales de sitios reales, construidos con las piezas que esas lenguas usan de verdad y partidos por los ejes que importan en cada una: chico, chica, apellidos, nombre completo y la generación de los abuelos. Cada página explica qué significan las piezas en vez de pedirte que te fíes de un sonido bonito.

¿Son nombres reales o inventados?

Reales. Todas las listas de estas páginas están hechas con piezas que esas lenguas usan de verdad para formar nombres, en su romanización estándar, así que lo que sale es un nombre que alguien podría llevar. Es justo lo contrario de las páginas de fantasía de este sitio, donde los sonidos están inventados a propósito.

Un generador de una lengua inventada solo tiene que ser coherente consigo mismo. Uno de una lengua real tiene que acertar, y la diferencia se nota enseguida. Los apellidos japoneses se sonorizan al unirse de una manera que decide cada compuesto por su cuenta. Los nombres coreanos salen de un inventario cerrado de sílabas. Los apellidos alemanes llevan dentro un oficio, un sitio o un padre. Nada de eso sobrevive a que lo adivine una máquina, así que cada página de este grupo declara la regla con la que está hecha y enseña los caracteres cuando la lengua los tiene.

Los ejes cambian en cada lengua

En una página de fantasía lo útil es partir por especie. Aquí lo útil es partir por lo que ese sistema de nombres distingue de verdad: si el nombre es de hombre o de mujer, si es de pila o apellido, si los quieres juntos y en el orden local, y a qué generación pertenece. Esto último importa más de lo que parece. Las terminaciones fechan un nombre, y un personaje con un nombre treinta años desfasado suena a abuelo de alguien sin que lo digas.

Aquí no se traduce, se elige otra vez

Un nombre japonés se llama igual en Madrid, en Lima y en Manchester, así que las piezas no cambian de un idioma a otro de este sitio: sería inventar nombres que nadie tiene. Lo que sí cambia son los cincuenta elegidos y lo que se cuenta de ellos, porque quien llega escribiendo en español llega casi siempre por el anime y se tropieza con trampas de pronunciación que un lector inglés no tiene.

Por qué los cincuenta de abajo son nombres de personas reales

Todas las páginas de este sitio llevan cincuenta nombres elegidos a mano además de la herramienta, y en este grupo esos cincuenta no son invenciones: son nombres en uso, actual o histórico, con los caracteres con los que se escriben y lo que dicen esos caracteres. Usa la herramienta cuando necesites un reparto entero y la lista cuando necesites uno solo y tenga que ser el bueno.

Preguntas frecuentes

¿Los nombres de estas páginas son reales o inventados?

Reales, y ahí está toda la diferencia con el grupo de fantasía. Cada lista está hecha con piezas que esa lengua usa de verdad para formar nombres, escritas en su romanización estándar, así que lo que devuelve la herramienta es un nombre que alguien podría llevar y no un sonido verosímil. Los cincuenta elegidos de cada página están en uso actual o histórico.

¿Puedo usar nombres de una cultura real para un personaje?

Sí, y lo que hace que funcione es acertar por dentro, no evitarlo. Pon el nombre en el orden que usa esa cultura, ajusta la terminación a la generación que estás escribiendo y no mezcles dos sistemas de nombres dentro de una misma familia sin un motivo que el lector pueda ver. Esas tres cosas son las que nota de verdad un lector de allí.

¿Por qué el mismo nombre se escribe de varias maneras?

Porque la romanización es una decisión y no un hecho. Una lengua escrita en otro alfabeto hay que pasarla al latino con algún sistema, y los sistemas no se ponen de acuerdo sobre las vocales largas, las consonantes dobles ni los apóstrofos. Estas páginas usan el sistema estándar de cada lengua y ningún signo raro, que es la forma que la gente teclea de verdad en el buscador.

¿Por qué página conviene empezar?

Empieza por la cultura y elige después el eje dentro de ella. En la página japonesa eso significa decidir entre nombre de chico, de chica, apellido, los dos juntos en orden japonés o uno tradicional anterior a 1970, porque son cinco construcciones distintas de verdad y no cinco etiquetas sobre una sola lista.

¿Los nombres vienen con su significado?

Los cincuenta elegidos sí, con los caracteres con los que se escriben cuando la lengua los usa y con lo que dicen esos caracteres. Los generados no, porque un nombre montado con dos piezas arrastra el sentido de las dos y explicarlo en cada tanda de doce enterraría la herramienta bajo un texto que nadie ha pedido.

¿Y la pronunciación, que es lo que más falla en español?

Cada uno de los cincuenta elegidos lleva su trampa explicada en la nota, porque son trampas que un lector inglés no tiene. En japonés son cuatro: la j suena como la y de "yo" y nunca como la jota, la h se aspira y se oye, la z suena dz, y la r es la vibrante simple de "pero" y jamás la de "perro".