Generador de apellidos de fantasía

Elige qué es la familia y pulsa generar: una casa noble, gente llana, un apellido que da miedo, uno que alguien se ganó, o un linaje a secas. Cada modo tiene sus propios patrones, y debajo hay cincuenta apellidos de fantasía elegidos a mano, diez por cada modo.

El modo decide la forma y el número decide la tanda. Guarda el enlace y vuelven los mismos apellidos en el mismo orden. Número de tanda 968245

50 apellidos de fantasía elegidos a mano

Diez apellidos para cada uno de los cinco modos de arriba, con una nota sobre lo que significan las dos mitades y sobre qué clase de familia está reclamando ser ese nombre.

10 apellidos de casa noble

Apellidos de familias que poseen algo. En español la casa se nombra por el sitio y no por el escudo, y el adjetivo concuerda con el sitio, que es lo que separa un Montenegro de una Villanueva.

  1. El compuesto español de manual: un accidente del terreno y un color. Suena antiguo porque lo es, y funciona igual para una casa condal que para una familia que solo tiene el monte.

  2. Nueva respecto de cuál es la pregunta que hace real el apellido. Una villa se llama nueva porque hay otra vieja a media jornada y alguien tuvo que decidir cuál era cuál.

  3. La torre encalada se veía desde toda la vega, así que el apellido es literalmente lo que los vecinos señalaban con el dedo. Pocos apellidos son tan visuales.

  4. Con dos erres, que es como el español escribe esa unión. La roca ferruginosa tiñe el agua de rojo, y una casa que se llama así lleva el mineral en el nombre.

  5. Un risco ya es difícil de tomar y el adjetivo insiste. Es el apellido de una casa de frontera que presume de no haber sido asaltada nunca, con razón o sin ella.

  6. Valde es la forma antigua de valle en los topónimos, la misma de Valdepeñas. El rojo es la tierra, y la tierra roja da mal cereal y muy buen vino.

  7. El adjetivo no añade información y por eso suena a apellido y no a descripción. Los nombres reales repiten lo evidente todo el rato, que es justo lo que los hace creíbles.

  8. Una casa que se nombra por un agujero en la roca es una casa que estuvo escondida antes de ser señora de nada. Buen apellido para un linaje con un principio incómodo.

  9. Tres sílabas largas y un metal. Es el apellido más suave de la lista y sirve para una casa marinera que cobra peaje en un canal y prefiere no decirlo así.

  10. Brava aquí no es valiente sino intratable, como en costa brava. Nombra un bosque en el que no se entra, y de rebote una familia con la que no se discute.

10 apellidos de gente llana y de oficio

Apellidos de todo el que no sale en la lista anterior. La mitad son el oficio con su segundo apellido detrás, como se dice un nombre completo en español, y la otra mitad son el apodo físico y el sitio donde esa persona trabajaba.

  1. El apellido más común de España puesto delante del más corto. Suena a nombre real precisamente porque no hay nada de fantasía en ninguna de las dos mitades.

  2. El ballestero fabricaba y disparaba, así que el oficio ya trae un arma dentro. Peralta detrás lo asienta en un sitio concreto y le quita el aire de mote.

  3. Quien hace toneles vive donde hay vino o hay pesca, nunca en otro sitio. El apellido coloca a la familia en el mapa sin nombrar ni un pueblo.

  4. El colmenero cobraba en cera además de en miel, y la cera pagaba las velas de la iglesia. Es un oficio pequeño con un cliente muy grande detrás.

  5. Las tenerías iban siempre río abajo del pueblo por el olor, así que este apellido dice a la vez el oficio y en qué extremo de la villa vivía la familia.

  6. Un rebollo es un roble joven, de modo que el segundo apellido repite el primero por casualidad. Esas coincidencias existen de verdad y dan mucha credibilidad.

  7. El apodo y el sitio explican el apodo, y el lector ata los dos cabos solo. Es la forma más económica que hay de contar un accidente en dos palabras.

  8. Una tahona es un horno de pan. Ser zurdo bastaba para distinguir a un panadero de otro en un pueblo donde la mitad de los hombres se llamaba igual.

  9. Una majada es el redil donde el ganado pasa la noche en el monte. Recio no es un halago aquí, es una descripción de lo que aguanta ese trabajo.

  10. La venta es la posada del camino, así que este hombre veía pasar a todo el mundo con un solo ojo y se acordaba de todos. Un apellido con oficio de espía dentro.

10 apellidos oscuros y de villano

Dos maneras de dar miedo. Una suelda un sustantivo femenino con su adjetivo y se entiende al instante; la otra pone un bicho delante de un mal sitio con del en medio, y esa tarda un segundo más en caer.

  1. Existe como expresión y por eso funciona como apellido: el lector ya sabe lo que significa antes de preguntarse de dónde viene. Villano de despacho, no de cueva.

  2. La ceniza ya es gris, así que el adjetivo está diciendo que aquí se quemó algo que no era leña. Sirve para una casa que sobrevivió a un incendio que provocó ella.

  3. Una mortaja seca es una que lleva mucho tiempo esperando. El detalle es pequeño y por eso incomoda más que cualquier palabra grande puesta en el mismo sitio.

  4. Una sima es una grieta vertical sin fondo visible. Añadirle honda es redundante y suena a advertencia repetida por alguien que ya vio caer a alguno.

  5. La horca torcida es la que no mató limpio. Dos palabras cotidianas que juntas cuentan una ejecución mal hecha y una familia que se quedó con el mote.

  6. El oficio y su tablado, uno detrás del otro. En español el verdugo era un cargo municipal con sueldo, así que esto es un apellido de funcionario y da más miedo por eso.

  7. El bicho y el sitio donde ese bicho come. La imagen se monta sola y no hace falta ni un adjetivo, que es la señal de que el apellido está bien elegido.

  8. Deliberadamente poco heroico. Un villano al que llaman así no impone por su nombre, y esa es la ventaja: nadie lo toma en serio hasta que es tarde.

  9. Las dos mitades hablan de lo mismo, y la insistencia es el efecto. Es un apellido de orden funeraria más que de persona, y funciona mejor como título heredado.

  10. El pedregal es exactamente donde vive el alacrán, así que esto no es una metáfora sino un dato. Los apellidos que son datos son los que suenan antiguos.

10 apellidos ganados por una hazaña

Apellidos que empezaron siendo algo que alguien hizo una vez. La primera forma es la de Matamoros, verbo y objeto en plural; la segunda es la de Barbarroja, la parte del cuerpo que todo el mundo veía primero.

  1. La forma canónica del apellido de hazaña en español, con el objeto en plural porque un solo dragón no daba para apellido. Directo, ruidoso y perfectamente creíble.

  2. Romper lanzas es lo que pasa en un torneo, no en una guerra, así que este apellido huele a caballero de exhibición. Sirve muy bien para un fanfarrón con oficio.

  3. Existe como planta y como topónimo, lo que le da una capa más: la familia puede llevar el nombre del sitio en vez del hecho, y nadie recuerda ya cuál fue antes.

  4. El de la feria, no el héroe. Es un apellido de gente de camino y de espectáculo, y en una mesa de juego encaja mejor en un pícaro que en un guerrero.

  5. Domar una tormenta es imposible, y esa exageración es la gracia. Los apodos que se convirtieron en apellidos casi siempre venían con una mentira dentro.

  6. Un herrero cualquiera no llega a apellido de hazaña; forjar en plural sí, porque implica cantidad y encargo. Es el armero de un ejército, no el del pueblo.

  7. El apellido ganado más famoso del Mediterráneo. La erre doble es obligatoria y es justo la parte que un generador mal hecho se come, dejando Barbaroja.

  8. Insulto y apellido a la vez, igual que en la calle. Funciona para el personaje que aguanta lo que nadie aguanta y que jamás cambia de opinión.

  9. De mano ligera se dice del que roba y del que pega antes de pensar. Que el apellido admita las dos lecturas es lo que lo hace útil en una partida.

  10. La lengua torcida es la que miente, no la que tartamudea. Es un apellido que ya trae la reputación puesta y ahorra dos escenas de presentación.

10 apellidos patronímicos y de linaje

Apellidos que no describen nada y solo dicen de quién eres hijo. La mitad son el patronímico en -ez con la terminación acentuada escrita entera, y la mitad son la casa seguida del solar del que salió.

  1. Hijo de Aldán, con el acento en la terminación como en Fernández y Álvarez. Es el patronímico más neutro de la lista y por eso el más fácil de meter en cualquier mundo.

  2. La terminación -íguez es la de Rodríguez, la más reconocible que hay en español. Puesta sobre una raíz inventada, el apellido entero suena real al primer intento.

  3. Del mismo molde que Núñez y Muñoz, con la eñe haciendo todo el trabajo. Marca un linaje del norte, de los que tenían apellido antes de tener tierras.

  4. La terminación -ález es la de González y arrastra siglos de linaje detrás. La raíz corta le quita solemnidad, lo que sirve para una casa venida a menos.

  5. Emparentado con Martínez por la terminación, aunque la raíz no exista. Tres sílabas cortas que se dicen rápido, ideales para un apellido que se repite mucho en un pueblo.

  6. La raíz trae hierro dentro sin que la terminación lo sepa, y esa contradicción da un apellido con dos historias posibles. Los linajes reales están llenos de estas.

  7. La casa y su solar, que es como se firmaba una carta de hidalguía. Bermejo es rojizo, así que el apellido empezó siendo el color del pelo de alguien.

  8. El solar es la casa madre del linaje y nombrarlo es reclamar la rama principal. Una familia que añade esto está diciendo que las otras Aldana son las secundarias.

  9. Illán es una forma antigua de Julián que sobrevivió solo como apellido. Con el solar detrás queda un nombre que parece copiado de un archivo parroquial.

  10. Un carrasco es una encina baja y el solar suena a sitio con agua y luz. El contraste entre la aspereza del apellido y la dulzura del solar es lo que lo hace memorable.

¿Qué hace que un apellido de fantasía suene de verdad?

Un apellido real dice dónde estaba la familia, no cómo era. Casi todos los que existen nombran una propiedad, un oficio, una hazaña o un padre, así que elige cuál de esos cuatro quieres antes de elegir un solo sonido. El que no nombra nada fuera de la familia es el que suena inventado.

El apellido es la parte del nombre que sostiene el mundo, y suele ser la que se inventa la última y peor. El nombre de pila puede ser sonido puro. El apellido no, porque todos los que existen son un dato comprimido: una propiedad, un oficio, una hazaña o un padre. Cuatro categorías, y fuera de ellas casi nada.

Elige la categoría antes que los sonidos

Ese es el método entero. Si la familia tiene tierras, el apellido quiere un accidente del terreno y un adjetivo detrás, que es lo que se escribe en una escritura. Si la familia trabaja, quiere el oficio suelto y entero. Si la familia da miedo, deja las dos mitades en palabras corrientes y que el significado haga el trabajo. Y si a la familia solo le queda la sangre, un patronímico pelado es más fuerte que cualquier adorno, porque está admitiendo que no hay nada más que contar.

El español no suelda, encaja

Aquí está la diferencia con el inglés y es la que se nota enseguida en un generador mal hecho. El inglés pega dos piezas en una palabra. El español hace otras tres cosas: acentúa una terminación de patronímico, junta topónimo y adjetivo con concordancia de género, o engancha detrás un sintagma con de, del o de la. Villanuevo y Montenegra no son apellidos raros: son apellidos mal escritos, y en este generador cada adjetivo está atado a un pool de un solo género para que no puedan salir.

Y la erre se dobla

Peña más roja es Peñarroja y barba más roja es Barbarroja, con dos erres, porque una erre simple entre vocales se lee floja. Es un detalle diminuto y es exactamente el que delata a un generador traducido del inglés. Si lo que buscas es el nombre de pila y la cultura juntos, ese es otro trabajo con otros pools, y lo hace el generador de nombres de enanos, que construye nombres nórdicos con apellido de clan. Coge el nombre de allí y el apellido de aquí, y comprueba que las dos mitades vengan del mismo mundo antes de escribirlas en la ficha.

Más generadores de nombres

Las mismas reglas de unión, otro género. Cada uno tiene su propia herramienta y sus propios cincuenta elegidos.

Generador de nombres de D&D Pulsa y saca una tanda de nombres de personaje, o baja directamente a los cincuenta escritos abajo. Salen cortos y secos o largos y ceremoniosos, así que un grupo de seis sacado de aquí no sonará a seis hermanos. Generador de nombres de elfos Pulsa generar para sacar una tanda de nombres élficos, o coge uno directamente de los cincuenta que hay más abajo. Todos salen de las mismas reglas de sílaba, así que ninguno acaba siendo una pasta de letras impronunciable. Generador de nombres de dragones Pulsa y saca una tanda de nombres de dragones pensados para pesar, no para gustar. Unos salen desnudos, como se presenta un dragón viejo, y otros llegan con el título que les puso la gente del valle. Generador de nombres de orcos Pulsa generar para sacar una tanda de nombres de orco ásperos y fáciles de gritar, o coge uno de los cincuenta de más abajo. Las formas de clan y los epítetos ganados salen de la misma herramienta, así que puedes nombrar a un saqueador suelto o a una banda entera de una sentada. Generador de nombres de enanos Genera una tanda de nombres de enano, con nombre de pila y apellido de oficio juntos, o coge uno de los cincuenta que hay más abajo. Los apellidos emparejan una piedra o un metal con un trabajo, que es como lo hacen casi todas las fortalezas. Generador de nombres de magos Pulsa y saca una tanda de nombres de magos y de magas hechos con tres piezas: un nombre de pila en desuso, una casa con topónimo y un epíteto que le puso otro. Los cincuenta de más abajo están escritos a mano. Generador de nombres alienígenas Pulsa y saca una tanda de nombres alienígenas, o baja directamente a los cincuenta de la lista. Todas las piezas están elegidas para que el grupo duro caiga en mitad de la palabra, que es donde el castellano lo parte solo. Generador de nombres de gatos guerreros Pulsa y saca una camada de nombres de clan. Cada tanda mezcla guerreros, líderes y aprendices con el clan al que responden, así que sale un censo entero y no un gato suelto. Generador de nombres de equipos Pulsa y saca una tanda construida con listas de sustantivos, adjetivos, topónimos y fórmulas de club. Todo lo que no cabría en la espalda de una camiseta se quedó fuera de las listas. Generador de nombres de reinos Pulsa generar para una tanda de reinos, imperios y ciudades estado, o baja directamente a los cincuenta nombres elegidos a mano. Salen en tres formas: una palabra inventada con cierre latino, esa misma palabra con una coletilla apositiva, o la fórmula protocolaria entera con su título delante. Generador de nombres de pueblos, ciudades y aldeas Elige el tamaño del sitio y pulsa generar: aldea, pueblo, ciudad, costa o aldea de fantasía, cada uno con sus propios patrones y no un solo saco con cinco etiquetas encima. Debajo hay cincuenta nombres de pueblos y ciudades elegidos a mano, diez por cada modo.