Generador de nombres de enanos

Genera una tanda de nombres de enano, con nombre de pila y apellido de oficio juntos, o coge uno de los cincuenta que hay más abajo. Los apellidos emparejan una piedra o un metal con un trabajo, que es como lo hacen casi todas las fortalezas.

Cada tanda lleva su número de semilla. Pega el enlace en el chat de la partida y todo el mundo ve exactamente la misma lista. Número de tanda 476854

50 nombres de enanos con apellido

Elegidos de uno en uno por cómo suenan en la boca, con una nota sobre el oficio o la fortaleza que cada apellido da por supuestos.

  1. Dos sílabas cerradas y la fuerza en la última. Es el nombre de enano más desnudo que da esta lista y por eso el que mejor aguanta un apellido largo detrás.

  2. La terminación undo es la misma que llevan Sisenando o Rosendo, así que el nombre suena a documento antiguo antes que a fantasía.

  3. El sufijo ulfo viene del lobo germánico y el castellano lo conserva en Rodolfo y en Adolfo. Aquí hace que el enano parezca mayor de lo que es.

  4. La tilde manda todo el peso a la última sílaba y la palabra cae como una herramienta sobre la piedra. Sin tilde se diría de otra manera.

  5. Termina en ese, así que la palabra queda llana y se posa en vez de golpear. Es el nombre de un contable de mina, no el de un capitán.

  6. La ele y la eme del centro amortiguan el arranque y la erre final lo vuelve a levantar. Encaja en un capataz de turno.

  7. Aldo es una de las terminaciones visigodas que mejor han sobrevivido en español. Le da rango al personaje sin que nadie tenga que explicarlo.

  8. La zeta en mitad de la palabra la arrastra y la tilde final la corta. Suena a enano que habla poco y que no repite nunca una orden.

  9. El grupo rn del final es raro en español y se nota al decirlo. Marca a alguien criado lejos, en una fortaleza que ya no existe.

  10. Acaba en de, un final que el español admite pero usa poco, y eso lo deja áspero. Va con un enano al que nadie invita dos veces.

  11. El nombre de pila más simple posible contra el apellido más común entre enanos. Justo por eso ninguno de los dos suena inventado.

  12. Grimaldo pesa en las dos sílabas cerradas y Barbargenta describe una cara antes que un oficio. Es un enano al que se reconoce de lejos.

  13. Palabra llana, corta y sin adornos, seguida del apellido de una familia de herreros que lleva generaciones en la misma fragua.

  14. Valdor suena casi humano, así que funciona bien para un enano criado en una ciudad de comercio y no dentro de la montaña.

  15. El final en us lo deja plano y el apellido lo levanta de golpe. Un puño de hierro es una descripción física, no un cargo.

  16. La tilde de Garmón obliga a apoyar la voz al final. Barbacobre apunta a una familia pelirroja, que en muchas fortalezas es un linaje entero.

  17. Cuatro sílabas de nombre y una fragua apagada de apellido. La casa que lo lleva perdió su horno hace mucho y no lo ha vuelto a encender.

  18. Dargurn es lo más incómodo de decir de toda la página, y esa aspereza es exactamente lo que se le pide a un nombre de enano.

  19. Verbo más nombre, la fábrica que da rompeolas y cascanueces en español corriente. Aquí nombra a quien abre galerías a golpe de maza.

  20. La forma corta de ulfo, sin la o final, y por eso más antigua todavía. Partepiedra es un oficio de cantera y no de guerra.

  21. Gurbán tiene un zumbido en la primera sílaba. Cavahondo dice cuánto baja la familia y no cuánto sube, que es lo que a un enano le importa.

  22. Balgorn se traba adrede en el grupo final. Guardapuerta es un cargo heredado, y el que lo lleva no ha abandonado su puesto en ochenta años.

  23. Cuatro sílabas suaves y un apellido que muele. El contraste entre las dos mitades es lo que hace que el nombre se recuerde.

  24. Fargus es corto y anodino a propósito. El apellido hace todo el trabajo: quien cuenta vetas decide qué galería se abre y cuál se cierra.

  25. La erre doble de Tallarroca es una letra española de pleno derecho y suena a herramienta contra la piedra. El nombre corto la deja sonar sola.

  26. Dos palabras largas seguidas obligan a decirlo despacio. Sirve para un personaje al que presentan antes de que él abra la boca.

  27. Yelmogrís lleva tilde porque es aguda y acaba en ese, igual que París o Andrés. Un yelmo gris es de desfile, no de campaña.

  28. Drubón es grave y redondo. Vetahonda nombra el pozo que la familia trabaja desde hace seis generaciones y del que no piensa moverse.

  29. La forma femenina de Grimaldo, con la misma dureza y ni una concesión. El apellido es idéntico al de sus hermanos, como corresponde.

  30. Unda es la terminación femenina que mejor conserva el peso del nombre masculino. Suena a alguien que dirige una excavación, no que la sufre.

  31. La u de la terminación baja el tono de la palabra entera. Va con una enana mayor que ya ha visto derrumbarse dos fortalezas.

  32. Termina en vocal abierta y por eso suena más cálida que casi todo lo demás de esta lista, que es exactamente el efecto buscado.

  33. Onda le da un balanceo raro en un nombre de enana. El apellido lo compensa con un oficio de números y de libros de registro.

  34. La zeta del principio y la erre doble del apellido son los dos sonidos más ásperos del español, y aquí están en la misma línea.

  35. Tres sílabas que se abren en vez de cerrarse. Sirve para una enana que negocia el precio del mineral antes de que salga de la mina.

  36. Olda arrastra el final medio tiempo. Guardapuerta es un cargo que en algunas fortalezas pasa siempre por línea femenina.

  37. La forma con fortaleza en vez de apellido. Se usa cuando el enano se presenta ante desconocidos y el lugar dice más que la familia.

  38. Grimarn cierra en un grupo consonántico incómodo. Una fragua helada es una fortaleza que dejó de producir, y eso cuenta una historia sola.

  39. Peñagrís lleva eñe y tilde, dos marcas del español que no tienen equivalente en las listas inglesas. La roca gris nombra la montaña entera.

  40. Corbón es grave y corto. Roquedal es una palabra real que significa terreno de rocas, así que la fortaleza no necesita más explicación.

  41. Nombre plano y topónimo con erre doble. Al decirlo, el peso se va entero a la segunda mitad, que es donde está la casa.

  42. El final ard queda cortado en seco. Un yunque alto es el de una fragua colgada sobre un desfiladero, no el de un taller cualquiera.

  43. La tilde de Vorgán y el compuesto Montecobre reparten la palabra en dos golpes iguales. Buen nombre para un jefe de expedición.

  44. Brodulfo suena a crónica medieval y Ascuahonda a mina de carbón. Juntos colocan al personaje en un sitio muy concreto.

  45. Sima es la palabra española exacta para un pozo natural profundo. La fortaleza que lleva ese nombre está construida dentro de uno.

  46. Margunda es firme sin ser áspera. Puerta Ceniza es el nombre que quedó después de un incendio que nadie de la familia menciona.

  47. Gromalda tiene una eme que zumba en el centro. Vetalarga es la fortaleza más rica de la lista y la que menos lo aparenta.

  48. La zeta del nombre y la ge del topónimo son los dos puntos de fricción de la frase. Va con una maestra de horno.

  49. Ona cierra el nombre en redondo y Cavarroja lo tiñe. Una cava roja es una galería de mineral de hierro, y el óxido lo mancha todo.

  50. Arda le da un filo que la mayoría de las terminaciones femeninas pierden. Piedracalda es una fortaleza construida sobre aguas termales.

¿Por qué los nombres de enanos suenan tan pesados en español?

Por el peso de las sílabas, no por amontonar consonantes: el español no las apila como el inglés. Aquí la carga la ponen las sílabas cerradas y tónicas, los finales en ar, or, ur y un, y un fondo de nombres visigodos, la misma raíz de la que salen Rodolfo, Ubaldo o Bermudo.

Un nombre de enano tiene dos mitades y fallan de maneras distintas. El nombre de pila lleva la cultura y el apellido lleva el oficio. Si se falla la primera mitad, el personaje suena a elfo. Si se falla la segunda, suena a mascota de equipo.

De dónde sale el peso en español

Las listas inglesas consiguen ese golpe apilando consonantes que el español no puede juntar. Aquí el peso se consigue de otra manera: con sílabas cerradas y tónicas, con finales en ar, or, ur, un y ón, y con el poso visigodo que el castellano arrastra desde hace mil quinientos años. Rodolfo, Ubaldo, Bermudo, Sisenando y Fruela son nombres reales de la península, y son exactamente el material del que están hechos Grimulfo, Torgundo o Jormaldo.

La regla de costura

Todo radical termina en consonante y toda terminación empieza por a, o o u. Como la e y la i no pueden aparecer nunca justo detrás de la costura, es imposible que salga una ge o una ce suaves donde tendrían que sonar duras: Borg más ar da Borgar, y Borgir no se puede construir. Además ningún radical acaba en r, n, l ni s, que son las consonantes que las terminaciones llevan dentro, así que la juntura tampoco repite nunca una letra.

Apellidos que significan algo

Los apellidos están escritos enteros a mano y no soldados sobre la marcha, porque la composición española es irregular y no admite un sufijo automático. Salen de las dos fábricas que el castellano usa de verdad: nombre más nombre, como Forjahierro o Barbargenta, y verbo más nombre, como Rompepeñas, Guardapuerta o Cuentavetas, que es la misma fábrica de rompeolas y cascanueces. Si el personaje ya tiene oficio, elige primero el apellido y deja que el nombre de pila se acomode después. Cuando la fortaleza es lo bastante grande como para necesitar nombre propio, eso ya es otra lista: el generador de nombres de reinos bautiza fortalezas enanas y reinos de montaña.

Una advertencia sobre la longitud. El grupo lee el nombre completo en voz alta una vez y después usa la forma corta el resto de la campaña, así que conviene que haya una forma corta que valga la pena. Torgundo se queda en Torg y Dolmardo se queda en Dolm. Si un nombre no tiene una primera sílaba clara, el grupo le pondrá una que no has elegido tú.

Más generadores de nombres

Las mismas reglas de unión, otro género. Cada uno tiene su propia herramienta y sus propios cincuenta elegidos.

Generador de nombres de D&D Pulsa y saca una tanda de nombres de personaje, o baja directamente a los cincuenta escritos abajo. Salen cortos y secos o largos y ceremoniosos, así que un grupo de seis sacado de aquí no sonará a seis hermanos. Generador de nombres de elfos Pulsa generar para sacar una tanda de nombres élficos, o coge uno directamente de los cincuenta que hay más abajo. Todos salen de las mismas reglas de sílaba, así que ninguno acaba siendo una pasta de letras impronunciable. Generador de nombres de dragones Pulsa y saca una tanda de nombres de dragones pensados para pesar, no para gustar. Unos salen desnudos, como se presenta un dragón viejo, y otros llegan con el título que les puso la gente del valle. Generador de nombres de orcos Pulsa generar para sacar una tanda de nombres de orco ásperos y fáciles de gritar, o coge uno de los cincuenta de más abajo. Las formas de clan y los epítetos ganados salen de la misma herramienta, así que puedes nombrar a un saqueador suelto o a una banda entera de una sentada. Generador de nombres de magos Pulsa y saca una tanda de nombres de magos y de magas hechos con tres piezas: un nombre de pila en desuso, una casa con topónimo y un epíteto que le puso otro. Los cincuenta de más abajo están escritos a mano. Generador de nombres alienígenas Pulsa y saca una tanda de nombres alienígenas, o baja directamente a los cincuenta de la lista. Todas las piezas están elegidas para que el grupo duro caiga en mitad de la palabra, que es donde el castellano lo parte solo. Generador de nombres de gatos guerreros Pulsa y saca una camada de nombres de clan. Cada tanda mezcla guerreros, líderes y aprendices con el clan al que responden, así que sale un censo entero y no un gato suelto. Generador de nombres de equipos Pulsa y saca una tanda construida con listas de sustantivos, adjetivos, topónimos y fórmulas de club. Todo lo que no cabría en la espalda de una camiseta se quedó fuera de las listas. Generador de nombres de reinos Pulsa generar para una tanda de reinos, imperios y ciudades estado, o baja directamente a los cincuenta nombres elegidos a mano. Salen en tres formas: una palabra inventada con cierre latino, esa misma palabra con una coletilla apositiva, o la fórmula protocolaria entera con su título delante. Generador de nombres de pueblos, ciudades y aldeas Elige el tamaño del sitio y pulsa generar: aldea, pueblo, ciudad, costa o aldea de fantasía, cada uno con sus propios patrones y no un solo saco con cinco etiquetas encima. Debajo hay cincuenta nombres de pueblos y ciudades elegidos a mano, diez por cada modo.